domingo, 4 de noviembre de 2012

Miércoles de café

Los miércoles son esos días en los que todo vuelve a tirar hacia arriba, no queda nada para el jueves y salir, o para el viernes y pensar "puedo dormir cuanto quiera". Yo tengo un buen recuerdo de los cafés del miércoles, eran buenas noticias, o al menos tardes entretenidas pensando "mañana hay cosas que hacer, no puedo estar mucho tiempo aquí, así que a aprovecharlo". Creo recordar que mi madre me dijo que nací un miércoles, y yo empecé una de las mejores etapas de mi vida un miércoles.
El problema que, como todo viene, todo desaparece. Ya no hay miércoles en la cafetería, hablando sin más disfrutando y enamorándote un poco más de todo un poco, de la vida, de mi mismo, de mis defectos y mis escasas virtudes...
Los caminos se cruzan y desaparecen, y al igual que llegamos nos vamos. Lo efímero es tan despreciado que me da miedo, el vértigo de un mundo que no sabe valorar que hay delante, y lo más importante que se esconde detrás, una conversación de autobús, una mirada a la multitud buscando respuesta, una ansia de esperar el llegar... Todo crece y evoluciona, y nos hace pensar, nos hacer divagar entre mil y un sueños que no sabemos si se cumplirán, si vendrán siquiera...
Nos podemos dar cuenta de mil cosas y no pensamos en "seguro que es por mí", hay demasiados obstáculos para cumplirlo, hay muchas maneras de seguir y no vemos ninguna válida para lo que queremos, siempre la salida más acudida es salir corriendo, desaparecer de la vida y tratar de hacer como que no ha pasado nada...
Estoy cansado de muchas cosas... De demasiadas quizás, pero sigo adelante tras haber descansado, quizás mañana será mejor, quizás peor, pero no me preocupa, me importa lo que tengo seguro que va a pasar mañana, lo que se va a repetir y lo que me va a hacer sonreír. Son esas cosas las que me decepcionan, lo que me puede hacer sonreír y no ocurre, y no sé por qué... Las decepciones conmigo mismo son el café del domingo, el ultimo de la semana, justo antes de irme, no sé si será mejor esta semana que la anterior, pero voy a intentar que lo sea.

"Otra vez soñé con aquel paisaje, aquel árbol, aquel valle, aquella pluma y aquel papel... Sigo sin saber que escribo, sé que me estás mirando... Es lo único que tengo seguro, porque recuerdo haberme despertado con esa sensación, Estoy seguro que era como la música, posiblemente sea la música en persona... Nunca recuerdo los sueños, pero este es diferente..."

lunes, 1 de octubre de 2012

Octubre

Todos tenemos que sobrellevar la pérdida de algo tan preciado, que daríamos casi cualquier cosa para recuperarlo.
Lo que yo querría recuperar sería Octubre, ese mes donde gran parte de mi vida cambió, un mes en el que ahora escucho la música más alta solamente para no pensar, en el que evito el contacto con conversaciones abstractas por lo que se pueda leer de mí entre líneas.
Todos hemos perdido ese "algo en el que creer" ahora mismo entre los escalones está su sombra, la sombra de un destino cruel, que baja hacia el abismo donde un día caí y tuve que volver a trepar, casi sin fuerzas ,por poder sobrevivir. Me pregunto casi todos los días donde estarás y si solamente pudiera verte una vez, que diría, que podria expresar hoy, a mis años, lo que no pude decir con 16...
Si lo hubiese sabido, que hubiera intentado... Son todas las cosas de las que no se pueden hacer, son de las pocas cosas que a hoy día puedo decir que me arrepiento...
No es tristeza, es nostalgia. Nostalgia que me transporta a aquel tiempo, que no era, ni por asomo, mejor que este, ahora soy feliz, pero ojalá pudiera serlo teniendo a mi pequeño ángel de la guarda a mi lado.
Lo intenté con todas mis fuerzas, lo prometo, pero lo unico que hizo es que siga llorando si pienso mucho en ti. Aún no sé por qué tuviste que engañarme... ¿Por protegerme? quizás el daño era ya mortal y crónico para mí...
Las ramas de mi vida han vuelto a crecer y están fuertes, el camino solamente lo oscurece la sombra del sol que brilla a lo alto, soy otra persona, y aunque aún no he completado todas las promesas que hice, lo haré cumpliré mis sueños, y cuidaré de aquellos que me cuiden. Pero sé que nadie será como tú, el cerrar los ojos cuando sonreías por hacerme sonreir, aun no lo he visto en nadie... Han pasado 3 años ya y te sigo echando de menos. Quizás todo pase y se cure, quizás todo prevalezca en el olvido. Sé que nadie se acuerda de ti ya, pero yo siempre te recordaré como mi pequeño ángel de la guarda, porque sin ti hubiera muerto, no hubiera sido quien soy, y sobre todo, no hubiera llegado a donde estoy, ni tendría ganas de luchar contra todas las adversidades que el mundo me propiciase, cualesquiera que fueran... Por algo te prometí seguir vivo, porque para ti seguir vivo no es solamente oír latir tu corazón, es seguir en pié aunque sea sobre la punta de un alfiler... Un día te dedicaré más que cuatro palabras salidas de los dedos de un poeta de lágrima fácil.

"La vida es un pequeño sueño, en el nos intentan despertar alrededor de 10 veces al día, está en nosotros el despertar y estar triste por la urbe que nos rodea, está en nosotros seguir soñando un día más con lo que nosotros queremos. Porque luchar por seguir soñando, es lo mismo que vivir luchando por ser feliz."

"Sigue siendo así, yo siempre querré a este crío estúpido..."
"Te mereces el mundo entero... Pero tuviste que ir a por el cielo"
-Dedicado a Ana, porque hace ya 3 años.-

jueves, 30 de agosto de 2012

Desconcentración

Hoy ando desconcentrado, perdido entre mi mar de absurdos números estadísticos, eras geológicas y fórmulas químicas... Pero no vengo a quejarme de eso, vengo a buscar concentración entre cuatro líneas mal escritas por la mano de un poeta desdichado, que siempre buscó lo mismo y encontró nada.
Es mi forma de relatar la vida, puedo no estar triste y escribir como si tuviese el mayor problema conocido por el hombre.
Quizás sea un loco más en un mundo de cuerdos, o quizás sea una paradoja entre la lógica de miles de mentes, quizás un agujero en la pared del destino, por el que se cuelan todos esos "y si..." y "quizás...", donde la valentía cobra valor y se atreve a descansar, donde todo lo ilógico se funde en el ideario donde la paz y la agonía conviven, solo para crecer, solo para avanzar.
Pero solo quizás, tantos quizás que quizás no sean ciertos y espero en el diván de mi subcosnciente, esperando mientras me quedo medio dormido, mientras desquiciado busco concentrarme en aquel punto fijo en mi cerebro, solo para ver que es.... Pero solo quizás. Solo y desquiciado me desespero en él, porque de tanto esperar la locura me animó a dejarlo, a abandonarme al mundo real y a correr bajo la lluvia... Pero solo quizás porque sigo siendo un loco, un cretino encerrado entra las miradas de los que no se atreven a vivir un presente, enfrascados entre el futuro y el pasado, cansados de una rutina que ven imposible de romper...
Pero solo quizás, porque solo hay algo seguro y es "eso" que nos hace unicos, esos sentimientos, eso que corresponde a cada uno y que quizás un día descubramos... Pero solo quizás


"Y encerrado me encontré rondando entre los rincones de mi habitación, sin saber que hacer, sin saber que luchar... Lo he conseguido todo y aun así quiero más... Porque en un mundo tan sumamente amargo yo perfiero soñar... Es mejor... Por eso me voy a la cama, a soñar contigo, con todas esas cosas, y con aquello que es la felicidad... Por eso me da la sensacion de vivir en un sueño..."

lunes, 6 de agosto de 2012

Mi miedo

Saber por lo que luchar en la vida, sin hacer daño a nada ni nadie mientras lo haces es excesivamente dificil. Callarse lo que algunas veces piensas por tener un poco de paz a vece sale demasiado caro.
Desde que me rompieron el corazón, hace mucho tiempo ya, no he vuelto a ser el mismo, ni lo seré. Cambié de tal manera que no quería hacer daño a nadie, ayudar a la gente en lo que pudiese y luchar por lo que creo correcto. A tanto llegué que un día pensé en "lo más díficil de no estropear es el amor" y me dije "no quiero volver a  enamorarme". Y lo hice.
Quemé mis prejuicios contra mi mismo, y rompí las barreras durante años para poder ser sincero conmigo mismo y decirme: "qué pasa", para poder solucionarlo.
La gente se enamora con tal facilidad que da miedo, yo suelo necesitar más tiempo, por qué sé a lo que me atengo si no consiguiese hacer que funcionara, y no tengo fuerzas para sonreir si pasase. Sé que no hago lo que quiero hacer, pero desde que algo en mi interior se rompió, prefiero mantener la calma.
Aun no he conocido a nadie que entienda realmente lo dificil que es para mí enamorarme, pero no me puedo quejar, es mi culpa, porque al principio doy absolutamente todo para que no se note, porque quiero darlo, porque quiero que funcione. Pero cuando llego a un punto alto de alguna relación me cuesta seguir dándolo todo, no porque no quiera, sino porque me asusta. Me asusta inmiscuirme demasiado en algo y que todo salga mal o que me engañen y que todo vuelva al mismo punto de antes, a estar triste y sonreir por compromiso...
Sé que todos, absolutamente todos los problemas de mi vida han sido por miedos, y sé que algún día todos, todos mis seres queridos me dirán adiós por una u otra razón. Pero me alivia que sé que me olvidarán porque fui yo quien la cagué, pero solo yo sé por qué la cague...
Mi temor a significar demasiado para nadie me ahuyenta tanto, que sé que te voy a perder, por mucho que te quiera. Lo peor de todo esto es que lo sé y cada disputa me duele más, y más me duele ser yo el criminal.


"Si te encuentras al final de la carretera, y has intentado vivir por ti mismo tu vida, has visto todo lo que querias ver, sentido lo que querías sentir, mira hacia atrás y dime ¿Qué ves? Qué ves... Espero que sea todo el mundo que te ha importado en tu vida, por favor, hazlo por mí y nunca pierdas a nadie a quien amas."

martes, 29 de mayo de 2012

Nublado

Entre los entresijos del humo encontre un diván, encontré restos, encontré circulos, pero hoy solo he encontrado el diván para recordar, los restos de mil errores y circulos que se transformaron en corazones... Ademas de una poesía...

Nublado por el humo de tus palabras
por los rincones de un estrecho mantel
que solo soy desecho de un maltrecho ayer.
Me incho por el placer de sacar soledad.
No se que sentir, que vivir, que reir
puedo mentir si quieres verme feliz
puedo gritar si quieres verme llorar
pero prefiero la verdad de hacerlo de verdad,
que encontre en tu pelo una flor
en tus ojos un mar,
un paraiso en la forma de mirar
un rencor hacia una manera de pensar
la de pensar que no te iba a encontrar
que mi corazón se lo llevo el diablo
y se lo dio al carcelero del infinito
y yo, triste, sin saber que hacer
encontré las fuerzas de seguir
las ganas de luchar
y el afán por triunfar.
Que me encerré en mis adentros
en mi particular infierno
para poder luchar y poder encontrar
el corazón que un dia deje partir
casi sin darme cuenta pasó
casi sin darme cuenta lo recuperé
y con toda mi conciencia en pie
te lo regalé por puro placer

Nublado, nublado por no saber que hacer.
Nublado por el miedo a perder.
Nublado sin saber que sé
Aun nublado sé que es el dolor
Aun nublado sé que te tengo, amor.

Entre las vías de mis despojos encontré un recuerdo, un valer por mi mismo de esos de decir "coño hacia delante" y tengo seguro de que ha sido la mejor decisión de mi vida, el dejar el dolor del pasado de lado, y de seguir adelante, y mi recompensa fue la mejor que me podia esperar. Solo tengo que luchar, y sé que el mundo me dará lo que me debe, y si no, estarás a mi lado para sonreir, y me basta y me sobra para ser feliz.

lunes, 21 de mayo de 2012

recompensa

Hace un tiempo que me he arrancado del cuello el amuleto de la soledad, me siento en plena armonía con mi mundo, los surcos del destino se han cruzado ¿He crecido? ni idea, por fin otra vez me importa poco lo que yo mismo piense, siempre y cuando mi mundo este en el tono perfecto para la melodía perfecta, que canta el respirar de una princesa.
A mi vida no le puedo pedir mas, no quiero alejarme de nadie, absolutamente nadie, y no quiero dejar nadie por conocer. Es arriesgado el vivir como he vivido, he tenido que tragar tantas lágrimas y tantos sentimientos por que nadie pensase nada sobre mí, he tenido que sobrevivir tanto que no me salen las palabras para definir mi propio dolor, por eso, ahora, sé lo que siento, se que el apoyo de mis amigos ha sido esencial, que son mis escudo. Sé que mi recompensa es esta, el ser feliz, y mi deber es mantener esa felicidad, y más aun, el eje de esto.
Si mi recompensa por mi vida es haber encontrado a mis amigos y a mi princesa, tengo que agradecerle a la vida todo lo que me ha hecho pasar, porque solamente el conocer a quienes conozco y el ser como soy, es suficiente recompensa, quizás es más de lo que merezco, porque sé que soy demasiado gris para tanto color.
Si esta es mi recompensa, que venga lo que tenga que venir, lucharé por defender la vida que tengo, a mis amigos, a mi familia y ,sobre todas las cosas, a mi princesa

domingo, 29 de abril de 2012

Muescas

Me inspiro con lo que escucho, no lo que dicen, sino las melodías, los sueños, las caricias. El sonido de un susurro dicho por nadie me hace convaleciente de un pensamiento extraño.
Hoy me he levantado y no he puesto ningún pie en el suelo, me he puesto con las piernas cruzadas sobre mi cama y me he dicho "adelante".
Tantas veces la rabia me corroe que he aprendido a asumir su corrupción como parte de mí y a exhalarla como si de un estornudo se tratase. Soy feliz, por primera vez en mucho tiempo, soy feliz. Quiero gritarlo y lo hago en forma de susurro a los oídos de quien deben escucharlo, y me gustaría serlo para siempre pero a veces mi felicidad puede provocar en otras personas sensaciones que no son buenas para el momento.
Se apagaron las luces y se ha bajado el telón, se ha quedado omitido el aplauso y solo quedo yo, sentado, en la misma silla del momento en el que llegue, me duermo viendo la función de mi vida y me despierto con 16 años y con ganas de vivir, doy cabezadas por no querer observar lo que veo en el mundo y me despierto, cansado, triste y con casi 19 años... No quiero volverme a dormir.
Hoy escribo extraño, hoy me ha dado por poner palabras raras e incoherentes. Busco la exactitud en las palabras para que lo entendáis en otro contexto.
No se que me está pasando, azoto mi mente con pensamientos que seguramente no tienen nada que ver, preocupándome por cosas que probablemente no sean absolutamente nada. Pero mi instinto me ha fallado muy pocas veces, y seguiré confiando en él.
No me quiero dar por vencido con nada ni nadie. No quiero gimotear entre los recodos de mis errores como si me arrepintiese de ellos. Quiero luchar por mí y por ti, quiero que se pase todo esto aunque no esté pasando nada, quiero poder ver en cada cara la muesca de "te has rallado como un imbécil por nada"


"Y mientras su cara me decía "en donde me he metido" y yo miraba a todos lados buscando un poco de intimidad para mi y para mi alma, me arrepentía de lo que acababa de decir. Pensaba en como relajar el ambiente hasta que, con miles de palabras, quise dar a entender: ¿Esperabas menos de mí?"