martes, 29 de mayo de 2012

Nublado

Entre los entresijos del humo encontre un diván, encontré restos, encontré circulos, pero hoy solo he encontrado el diván para recordar, los restos de mil errores y circulos que se transformaron en corazones... Ademas de una poesía...

Nublado por el humo de tus palabras
por los rincones de un estrecho mantel
que solo soy desecho de un maltrecho ayer.
Me incho por el placer de sacar soledad.
No se que sentir, que vivir, que reir
puedo mentir si quieres verme feliz
puedo gritar si quieres verme llorar
pero prefiero la verdad de hacerlo de verdad,
que encontre en tu pelo una flor
en tus ojos un mar,
un paraiso en la forma de mirar
un rencor hacia una manera de pensar
la de pensar que no te iba a encontrar
que mi corazón se lo llevo el diablo
y se lo dio al carcelero del infinito
y yo, triste, sin saber que hacer
encontré las fuerzas de seguir
las ganas de luchar
y el afán por triunfar.
Que me encerré en mis adentros
en mi particular infierno
para poder luchar y poder encontrar
el corazón que un dia deje partir
casi sin darme cuenta pasó
casi sin darme cuenta lo recuperé
y con toda mi conciencia en pie
te lo regalé por puro placer

Nublado, nublado por no saber que hacer.
Nublado por el miedo a perder.
Nublado sin saber que sé
Aun nublado sé que es el dolor
Aun nublado sé que te tengo, amor.

Entre las vías de mis despojos encontré un recuerdo, un valer por mi mismo de esos de decir "coño hacia delante" y tengo seguro de que ha sido la mejor decisión de mi vida, el dejar el dolor del pasado de lado, y de seguir adelante, y mi recompensa fue la mejor que me podia esperar. Solo tengo que luchar, y sé que el mundo me dará lo que me debe, y si no, estarás a mi lado para sonreir, y me basta y me sobra para ser feliz.

lunes, 21 de mayo de 2012

recompensa

Hace un tiempo que me he arrancado del cuello el amuleto de la soledad, me siento en plena armonía con mi mundo, los surcos del destino se han cruzado ¿He crecido? ni idea, por fin otra vez me importa poco lo que yo mismo piense, siempre y cuando mi mundo este en el tono perfecto para la melodía perfecta, que canta el respirar de una princesa.
A mi vida no le puedo pedir mas, no quiero alejarme de nadie, absolutamente nadie, y no quiero dejar nadie por conocer. Es arriesgado el vivir como he vivido, he tenido que tragar tantas lágrimas y tantos sentimientos por que nadie pensase nada sobre mí, he tenido que sobrevivir tanto que no me salen las palabras para definir mi propio dolor, por eso, ahora, sé lo que siento, se que el apoyo de mis amigos ha sido esencial, que son mis escudo. Sé que mi recompensa es esta, el ser feliz, y mi deber es mantener esa felicidad, y más aun, el eje de esto.
Si mi recompensa por mi vida es haber encontrado a mis amigos y a mi princesa, tengo que agradecerle a la vida todo lo que me ha hecho pasar, porque solamente el conocer a quienes conozco y el ser como soy, es suficiente recompensa, quizás es más de lo que merezco, porque sé que soy demasiado gris para tanto color.
Si esta es mi recompensa, que venga lo que tenga que venir, lucharé por defender la vida que tengo, a mis amigos, a mi familia y ,sobre todas las cosas, a mi princesa

domingo, 29 de abril de 2012

Muescas

Me inspiro con lo que escucho, no lo que dicen, sino las melodías, los sueños, las caricias. El sonido de un susurro dicho por nadie me hace convaleciente de un pensamiento extraño.
Hoy me he levantado y no he puesto ningún pie en el suelo, me he puesto con las piernas cruzadas sobre mi cama y me he dicho "adelante".
Tantas veces la rabia me corroe que he aprendido a asumir su corrupción como parte de mí y a exhalarla como si de un estornudo se tratase. Soy feliz, por primera vez en mucho tiempo, soy feliz. Quiero gritarlo y lo hago en forma de susurro a los oídos de quien deben escucharlo, y me gustaría serlo para siempre pero a veces mi felicidad puede provocar en otras personas sensaciones que no son buenas para el momento.
Se apagaron las luces y se ha bajado el telón, se ha quedado omitido el aplauso y solo quedo yo, sentado, en la misma silla del momento en el que llegue, me duermo viendo la función de mi vida y me despierto con 16 años y con ganas de vivir, doy cabezadas por no querer observar lo que veo en el mundo y me despierto, cansado, triste y con casi 19 años... No quiero volverme a dormir.
Hoy escribo extraño, hoy me ha dado por poner palabras raras e incoherentes. Busco la exactitud en las palabras para que lo entendáis en otro contexto.
No se que me está pasando, azoto mi mente con pensamientos que seguramente no tienen nada que ver, preocupándome por cosas que probablemente no sean absolutamente nada. Pero mi instinto me ha fallado muy pocas veces, y seguiré confiando en él.
No me quiero dar por vencido con nada ni nadie. No quiero gimotear entre los recodos de mis errores como si me arrepintiese de ellos. Quiero luchar por mí y por ti, quiero que se pase todo esto aunque no esté pasando nada, quiero poder ver en cada cara la muesca de "te has rallado como un imbécil por nada"


"Y mientras su cara me decía "en donde me he metido" y yo miraba a todos lados buscando un poco de intimidad para mi y para mi alma, me arrepentía de lo que acababa de decir. Pensaba en como relajar el ambiente hasta que, con miles de palabras, quise dar a entender: ¿Esperabas menos de mí?"

jueves, 26 de abril de 2012

Una semana, un montón de recuerdos, un feliz presente


Esta semana me he puesto a recordar, también me he puesto a rebuscar entre los retales del pasado en unas cuantas cosas escritas las he juntado y he añadido mi pequeño toque.
Solamente he recuperado un montón de cosas que tenía escritas, y he escrito sobre ellas, he matizado y no he borrado nada… ¿Cuál ha sido mi sorpresa? Que prácticamente nada ha cambiado, sigo optimista, sigo fuerte, sigo siendo el mismo y mi pesimismo sigue aflorando, solo que menos…

Escribiendo como tantos otros días me pongo a pensar en todo lo que la vida es, y más en concreto de lo que casi siempre pensamos, nos convierten en lo que queramos ser, quizás es destino del ser humano el acabar con un mismo camino, o será quizás porque el mundo nos ha ido educando para ser eso.
El ser diferente hoy día es tan común, que ser diferente es normal y ser normal es da asco. ¿Es esto en lo que se ha convertido la personalidad humana? ¿En una simple lucha por ser diferente por ser aceptado? Por qué seguimos caminando un empedrado camino en el que las rocas son los sueños que poco a poco dejamos atrás por pensar que son imposibles…
¿Es por eso que tanto se dice que el mundo es un asco? Ojalá pudiese preguntar a un sabio muchas de las dudas existenciales que tengo. El ser humano se ha ido degradando de tal manera que hemos asimilado que es posible querer a base de peleas y reconciliaciones. Nuestra cabezonería nos hace discutir y nos es demasiado complicado tragarnos nuestro orgullo, pero la cobardía interna a sentirnos solo, el amor, o aquellos sentimientos que, por miedo a perder esta personalidad, ocultamos haciéndonos perder una parte de aquello que nos hace humanos. Los sentimientos.
Caemos en el mismo abismo de siempre… Nos hundimos en la miseria de un mundo pesimista, anclado en que la tristeza forma parte de nosotros. Yo quiero luchar contra esa tristeza, hablar con el corazón sin que la vida me trate como un bicho raro; aunque eso es algo que me da igual, pero sentir el rechazo de las miradas clavadas a tu espalda, para alguien tan emocional es algo que pesa, pesa y pesa hasta que los pilares de mi alma se rompen en mil pedazos y vuelvo a caer en este pesimismo humano creado por no-sé-quién y vuelvo a desfallecer y a necesitar un poco de ayuda hasta volver a recuperar fuerzas.
¿Quiere esto decir que (Al menos yo) estoy triste por la sociedad? Intento sonreír por una simple razón “No sabes que sonrisa sacas sonriendo tu”. Me encanta ver sonreír y me importa poco si no me pega o no. Adoro ayudar siendo como soy, pero el mundo me ataca con desprecio, cuando yo quiero tender a cualquiera una mano.
---
Muchas veces el olvido nos persigue, es nuestra particular sombra, como aquellas veces que caminamos sobre una calle repleta de farolas, solos, y mirando al suelo observamos cómo una sombra va, y otra viene, como algo se va y vuelve, a nuestro parecer de la misma manera.
¿En serio? Nada vuelve de la misma manera, ni la primera vez se podrá repetir en otro contexto. La sombra del pasado que se va, no es la del futuro que se acerca. Nos obsesionamos con esta primera vez que tantas y tantas veces recordamos e intentamos hacer lo posible para repetirla, encontrar en otros ojos aquel primer amor, encontrar en otros brazos a ese antiguo amigo…
Queramos o no es el mundo que nos rodea. Un mundo diferente en cada momento, por eso hay que vivirlo tal y como es, como un instante. Cada segundo es un instante y la vida es eso, un instante; pensar en pasado es una tontería, nos hace llorar, recordar algunos momentos y hacernos sentir mal. Pero es pasado, quedó atrás. ¿Yo? Todos los días recuerdo los mejores momentos de mi vida, pero no intento recuperarlos, vivo de recuerdos pero es lo que son, recuerdos. No quiero que el destino me haga tropezar con algo desconocido y pensar “es como aquella vez” Y sustituir cada momento de mi vida con algún dulce momento pasado.
La vida es casi una trampa. Caemos en un abismo de querer ser algo único y al final no ocurre nada, ser único está muy visto últimamente, eso es en lo que nos hemos convertido. Clones de una falsa pluralidad de personalidad, todo porque es normal y es aceptado socialmente. Nos hacen creer en recuerdos de un pasado, mirar tanto por nuestro futuro que el presente es una simple formula en la que presente es igual al pasado menos el futuro. ¿No existe presente? Ya es pasado y a la vez futuro…
No creo en la visión de que el presente ya es pasado y a la vez futuro. El presente es presente y hay que vivirlo, como queramos, sin atender a objeciones sociales de estúpidos pseudo-filosofos que se creen sabios sin saber de qué hablan y tener orgullo suficiente como para no preguntar ni tragárselo
¿Yo? Antes contra el viento que vivir sin el presente
---
He visto ponerle precio al mundo entero, a un amigo, a un amor incluso a la familia. En realidad todos nos vendemos por algo, solo que prácticamente todo el mundo pone su precio por dinero. La historia de mi vida ha sido un sin vivir de problemas siempre uno detrás de otro, pasándome noches sin dormir por una depresión y me he marginado por miedo a que se rieran de mi por ello. Me he enamorado y me he desenamorado, lo he pasado realmente mal, hasta el punto de gritar en medio de la calle por el simple hecho de querer desahogarme. La Historia de mi vida es una mierda, muchos se deprimirían y se sorprenderían de las formas que he tenido para ocultarme, hoy me va todo mucho mejor de lo que pensé nunca. Estoy alegre y contento por todo lo que tengo y estoy descubriendo, pero me siento anclado en un mundo que me ve raro, sigo sin entender por qué he de sentirme raro.
Soy como soy y me gustaría dar la vida por un ser querido, quiero vivir en agobio por mis seres queridos, poco puede hacerme daño, pero al mismo tiempo demasiado me preocupa, me preocupo por todo, le doy mil vueltas a las cosas aun lanzándome sin pensar. Mi vida es una completa paradoja. Si todos los días me obcecara en darle vueltas acabaría amargado y muerto de asco, preocupándome en lo que lucho porque los demás se preocupen, yo solamente vivo en un mundo que no sé si me quiere o si me acepta del todo, pero me da igual mientras tenga una mano a la que agarrarme sé que el pasado quedará atrás y podré seguir adelante sin miedo al miedo, o a que el dolor del pasado vuelva.
---
Somos esclavos de un destino estúpido. La vida nos va deparando lo que vamos caminando y los que se paran acaban estancados en una perspectiva gris que coloquialmente llamamos tristeza. Los pesimistas quizás lo son por la vida que han llevado, o quizás porque no saben afrontar la vida de otra manera. A mi punto de vista el pesimismo es otra forma de ver la vida, solamente que es difícil de disfrutar. Yo quizá haya tenido o tenga más o menos problemas que otras personas, pero aprendí a disfrutar de la tristeza hasta tal punto que desenmascaré al estúpido sociópata escondido entre los recodos de mi ser, le até al son de una guitarra y conseguí que mi corazón latiera al ritmo de una dulce melodía, todo por aprender a disfrutar de la tristeza y nunca dejar atrás al crío soñador que todos guardamos dentro.
---
Me encanta tener que tragarme el orgullo, me encanta equivocarme, me hace sentir que aún estoy muy lejos de ser la persona que quiero ser, adoro la sensación de justo antes de decir “lo siento” por un error, por tener que asumir que me he confundido y que quiero pedir consejo para ser un ápice mejor. El ser imperfecto es una virtud, es lo que (al menos yo) necesito cada día, el saber que hoy he hecho algo mal, que mañana debo arreglar mientras piso sobre algodón el presente, disfrutando de su vaivén y de sus tropiezos.
Pensar en que la vida va mal… Bueno, deprime. Pensar en que cada pequeño roce puede hacer que una herida cicatrice, con quien ese roce se haya provocado, el curar y olvidar, el decir “te acuerdas de… si como era…” y que el error se haya subsanado entre los jirones del pasado.
No quiero estar pendiente de hacerlo todo bien, quiero hacerlo y si está bien disfrutarlo y si está mal ser otro más del montón de un cúmulo de personas comunes que se equivocan, pero que para mí mismo me siento diferente y sé que para los míos soy diferente porque he conseguido curar las cicatrices, y en mi piel solo se muestra el suave paso del placer.
---
¿Yo? Solo soy un inútil, pocas cosas se me dan bien, y muchas mal, pero me siento orgulloso. Soy lento para ver algunas cosas, soy cobarde para decir otras mil, soy vago, soy desordenado y un poco desastre. Soy demasiado pesimista, a día de hoy me sigo escondiendo en una sonrisa cuando todo va mal, sigo recordando el pasado que me duele, aún me contradigo en ocasiones, me agobio por pensar que están dando por mí más de lo que yo doy, sigo anclado en el amor y en mi perspectiva “mágica” de la vida, sigo siendo un soñador , me considero una buena persona incluso cuando no debo serlo, y sigo resignándome a no decir que la gente me ayuda más de lo que ellos creen. Sigo queriendo ser lo que mis sueños son y luchando por ello, no me ilusiono, pero cuando lo hago, lo hago demasiado… Y aún me cuesta decir lo que he sido.
Soy yo, en mis mil errores, los que sé y los que no, sigo siendo un niño, y sigo siendo un maldito desastre… Soy yo, y te pregunto… ¿Esperabas menos de mí?
“Y un borracho una noche me dijo: Tu solo sueña, y enamórate, solo ríe y disfruta, lucha sin cansarte por lo que quieres, e intenta que el resto del mundo haga lo mismo… Intenta que todos estén lo más felices que puedan, que todos disfruten. Que cuando vivas todos sonrían, que todos lloren cuando no estés.
No recuerdo si eso me lo dijo aquel borracho o fui yo mismo delante del espejo… Es lo que tiene estar borracho”

sábado, 31 de marzo de 2012

Cuentos de Hadas

Estamos acostumbrados, que cuando somos pequeños e inocentes, nos creemos todos esos cuentos que son tan imposibles como fantásticos. Acostumbrados a creer para que nos quiten como si la piel fuese esa ilusión y arrancarnos un trocito de nuestro ser cuando, cada vez que algo malo ocurre, se nos despega un ápice de nuestro yo, y cada vez va siendo más doloroso, a medida que nos damos cuenta que nuestra realidad es esa, el estar encerrado en un mundo sin nada más que esperar que un soplo de aire fresco.
Supongo que el amor es el mejor ejemplo para esto. Cuántas veces hemos creído en ese amor que al final resultó rana... Cuántas y cuántas veces hemos tenido esa ilusión de creer que es para toda la vida y acabó volando tan lejos de nuestro mundo que solamente es ya un pequeño punto de luz...
Toda esa ilusión perdida, todos esos sueños que decayeron en un profundo pozo, donde la infancia aprende de la locura que nos obliga a tomar la vida... De todas esas cosas que el mundo nos fue quitando yo me descojono.
Seré un idiota por pensar las cosas como las pienso, porque sí creo en los cuentos de hadas, y si creo en la realidad de un mundo donde las ilusiones de pequeño son verdad. Que me encanta intentar las cosas por muy improbables que parezcan. Que soy un gran idiota en un mundo de grandes mentes. Que si siento que es verdad voy  a hacer que sea verdad y ninguna estúpida concepción social, ni los mil errores, que me deberían hacer cambiar de opinión, ni nadie que me intente hacer cambiar; van a hacer que deje de luchar por un sueño, ni van a hacer que deje de luchar por ti, porque te quiero y porque nada ni nadie va a hacer cambiar eso.

"Y si entre mil palabras encontré alguna que me hizo volar, será algo parecido a lo que sentí aquella noche, que no sé por qué, pero algo pasó dentro de mí que me hizo cambiar, no sé será la luna, las estrellas, la fiesta... Náh estoy bromeando... Estoy demasiado seguro de que fuiste tu quien me hizo cambiar a sonreír aquella noche."

Dedicado a Elena, que si un cuento se tiene que cumplir que sea el que estás pensando

sábado, 17 de marzo de 2012

Vértigo

Andamos por un camino difícil muchas veces, caminamos por un sendero lleno de espinas y trampas que la vida nos propone soportar por una sola recompensa: la felicidad.
Muchas veces confundimos la felicidad con la alegría, con estar contento o con estar seguros de que estamos haciendo bien. El sentirse bien con uno mismo, con sus decisiones y arrancar a solucionar los errores que una vez cometimos es una acción digna de respeto.
La completa felicidad de trabajo, amistad, amor, familia, estudios o todo al mismo tiempo; es algo muy difícil de conseguir, por el simple hecho de que hay demasiadas variables que pueden salir mal.
¿Es posible ser feliz? si nos basamos en algo estadístico, seguramente no. Demasiados posibles sucesos, demasiados probables fallos... Demasiada poca fe en el ser humano.
Pero a fin de cuentas, los fallos son necesarios, el tener que superar los escollos apoyándote en tus seres queridos, el placer de los ojos llorosos en una conversación no se repite jamás... Los lazos se estrechan por mutuo acuerdo, y ten claro que al caer del precipicio habrá poca altura y mucho dolor; y solo la cuerda que une tu ser con la confianza de otra persona es la que te salvará de no caer destrozado sentimentalmente y rozar el ánimo con la tristeza.

"Hoy me despierto, y no veo luces ¿Por qué? me pregunto diariamente por qué... Qué paso en mi vida para que los resultados fueran erróneos, y asiento en que debo arreglarlo... Ha pasado mucho tiempo de eso ya, y ahora me persiguen otros miedos y otros fallos.
Sigo siendo yo a pesar de todo y quiero arreglarlo y no puedo... Pienso y me da por pensar por una milésima de segundo hasta que recuerdo quién está ahí apoyando su palma en mi espalda, quien sujetándome los pies para no caerme... quién está ahí para que no desfallezca. Si, ha sido un golpe duro el vivir, pero sobre todo soy feliz. Porque me acuerdo de todo y en especial porque después viene tu beso... Soy feliz y me da vértigo... tengo miedo de caer, hacia el vacío de mi pasado, pero sé que me agarran si desfallezco."

viernes, 2 de marzo de 2012

mirar al cielo

Hace tiempo que solo miro al cielo, y la verdad que no me va mal, he aprendido a volar y a soñar despierto, dándome cuenta de cosas que seguramente los que son excesivamente racional.
Pero hoy, ahora, tengo algo parecido al miedo, porque creo que empiezo a ser feliz, siempre quise volar mirando a las estrellas anhelando un poco de libertad dentro de mi pequeña jaula abierta. Ahora la tengo y empiezo a sentir algo parecido a la felicidad, pero estoy nervioso por si no dura. Pero lo mas extraño es que no estoy preocupado, solo un poco ensimismado de lo que ha pasado, cuando ha pasado y que está pasando.
Es interesante las vueltas que da la vida, y cuando hay algo que contar lo rápido que salen las palabras entre los algodones de un sueño. Introduciendo un poco el blog describo lo más importante de un sueño : el no saber que esta pasando, ni siquiera creértelo, y sentir que algo está ocurriendo.